REYNAZUL.

jueves, 16 de febrero de 2017

La sorprendente historia del hombre que no necesita dinero para vivir.





Mark Boyle era administrador en una gran compañía, hasta que cayó en la cuenta de que el consumo está destruyendo el planeta y a todas las personas que viven en él.
Fue un día mientras navegaba en su barco con un amigo, que estos empezaron a debatir sobre los problemas en el mundo. Cayeron en la cuenta de que es el consumo desenfrenado el que está destruyendo el mundo y a la gente. Siempre tiene presente la frase de Mahatma Gandhi, "sé el cambio que quieres ver en el mundo".
Él y su amigo se sentían "como dos gotas de agua en un océano contaminado"
Después de considerar varios temas como la destrucción del ambiente, la guerra o las fábricas de esclavos, sintieron la profunda necesidad de hacer algo al respecto. "Estos asuntos no estaban tan relacionados como había pensado antes", cuenta Mark. "Tenían una causa común. Creo que el hecho de que ya no seamos capaces de ver las repercusiones directas que nuestras compras tienen en las personas, en el ambiente y en los animales es el factor que une todos estos problemas."
Llegó a la conclusión de que la herramienta que producía el problema era el dinero
Analizo las maneras en las que podría seguir viviendo reduciendo el gasto de dinero no al mínimo, sino por completo. Esto le llevó a deshacerse de todo su dinero. "Hice una lista de todo lo básico que necesitaba para sobrevivir. Adoro la comida, así que eso era lo primordial. Hay cuatro patas en la mesa de la comida gratis: recolectar comida salvaje, cultivar, hacer trueques y utilizar comida desperdiciada, pero hay muchas otras formas."
Entró como voluntario en una granja orgánica, lo que le enseñó a vivir sin tener que depender de la energía eléctrica.
"Usaba madera que cortaba o recogía para calentar mi humilde morada con un quemador hecho de un viejo bidón de gasolina, e hice compost a partir de mis desechos". Pasó a bañarse en el río y a usar periódicos como si fueran papel higiénico. Su medio de transporte es una bicicleta y el para el alumbrado de su casa utiliza velas de cera de abeja.
Cuando hizo balance tras estar un tiempo viviendo en estas condiciones, se dio cuenta de que había sido el año más feliz, con diferencia, en mucho tiempo
"Irónicamente, he encontrado que este año ha sido el más feliz de mi vida. Tengo más amigos en mi comunidad que nunca, no me he enfermado desde que empecé, y nunca he estado más en forma. He encontrado que la amistad, no el dinero, es la verdadera seguridad. Que la mayoría de la pobreza de occidente es espiritual, y que la independencia es realmente interdependencia.", concluye. Mark estuvo viviendo tres años de este modo, para demostrarse a sí mismo que podía ser el cambio que Gandhi predicaba.
Grandes palabras para un hombre que se fijó una meta y la cumplió, a pesar de todos los obstáculos que ello requería, pues él quería cambiar el mundo y lo hizo a su propio estilo. fuente: msn.com
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