REYNAZUL.

sábado, 3 de diciembre de 2016

REAL ESTATE Qué pasará con la misteriosa Torre Trump de Buenos Aires Aún cuando los trascendidos daban por hecho, el edificio que construiría en la capital la compañía del presidente electo norteamericano Donald Trump está aún lejos del primer ladrillo.

La mecha la encendió Jorge Lanata. Pero lo que estalló no fue una bomba. En todo caso, apenas un petardo.

"Macri lo llamó; todavía no se contó pero Trump le pidió que autorizaran un edificio que él está construyendo en Buenos Aires, no fue solo una charla geopolítica", contó Lanata la emisión del 20 de noviembre de "Periodismo para Todos". Y, aunque un planteo de ese calibre no sería de extrañarse, viniendo del excéntrico "President Elect", la versión fue desmentida en forma tan contundente como instantánea desde la Casa Rosada.

Lo cierto es que el proyecto de Trump de desarrollar un emprendimiento inmobiliario en Buenos Aires -que no sería residencial, sino un edificio de oficinas- no es ningún secreto, ni una historia nueva. De hecho, la empresa tiene un historial que incluye otros proyectos en la región, incluyendo un condominio de lujo en Punta del Este, que aspira a atraer compradores uruguayos, pero también argentinos, brasileños e inclusive acaudalados norteamericanos ansiosos de destinos exóticos.

Tampoco es un secreto que la familia Trump, aún cuando decidiera abrir negocios en Uruguay, no cruzaría el charco hasta que no soplaran vientos más favorables. Las restricciones al movimiento internacional de divisas eran la principal preocupación. Aún así, ya habían intentado hacer cabeza de playa, y abandonado la idea.

Pero con esa limitación como parte de lo que ya parece un pasado remoto, el interés se habría renovado. Aunque ni tanto.

Idas y vueltas

Un comunicado reciente del Ministerio de Desarrollo Urbano y Trasporte de la Ciudad -emitido ante el "ruido" que generaban las versiones de prensa- cuenta la historia de la "Torre Trump" con precisión burocrática.

En febrero de 2007, el gobierno porteño recibió un pedido de obra para el terreno ubicado en Cerrito 62. Detrás del pedido estaba la firma Kubic S.A., relacionada con Trump. Los planos fueron aprobados en julio del mismo año.

Pero, al 2010, la construcción no había comenzado, por lo que el trámite caducó, en los términos que marca el Código de Edificación de la ciudad, y el proyecto fue archivado.

En agosto de este año, siempre según el reporte de Desarrollo Urbano, la firma Repetto Oeste S.A. solicitó rescatar del archivo el expediente de Kubic del año 2007 y la autorización para empezar a construir. Dados los plazos de caducidad del proyecto, todo esto le fue denegado a la constructora.

Para poder construir la torre, todo el papeleo debe hacerse otra vez, desde cero.

Cambiando el paisaje

Tanto "Periodismo para Todos" como el diario La Nación coinciden en que el proyecto Trump cambió de manos. La nueva pata local es YY Development Group. El matutino porteño los contactó y concluyó en que, aún cuando se muestran confiados, también son cautos a la hora de los detalles.

Hasta donde se sabe, la obra tendría un presupuesto de cien millones de dólares. Una construcción enorme: 35 pisos de 800  metros cuadrados cada uno y cuatro subsuelos que sumaría un total de 47 mil metros cuadrados.

El tamaño del nuevo edificio tiene, a su vez, sus implicancias. Es que 35 pisos son -como poco- más de cien metros de altura (y podría superar la barrera de los 150, dependiendo del diseño). Fuentes de la Legislatura porteña confirman que, para construir algo así de alto en el microcentro, debe aprobarse por ley una rezonificación del barrio.

Pero además, el Obelisco mide humildes 67,5 metros. Construirle muy cerca una torre que podría llegar a duplicarle la altura implicaría un cambio radical del paisaje urbano.

¿Estará el gobierno porteño dispuesto a un cambio tan fuerte en la postal de la ciudad? ver nota completa en su fuente: telam.com.ar


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