REYNAZUL.

martes, 22 de noviembre de 2016

Tiene 29 años, pesa 31 kilos, se niega a comer y la Justicia la respalda. Polemico caso en EEUU. La mujer sufre anorexia nerviosa. Rechaza la alimentación forzosa y pidió "vivir libremente", sin que nadie le molestara. Un juez le dio la razón.

La mujer de 29 años, del condado de Morris, en Nueva Jersey, pesa 31 kilos y había informado este mes al tribunal que sigue su caso no deseaba comida ni agua y que en cambio querría iniciar cuidados paliativos.
El Estado se opuso a su petición y la fiscalía alegó que no está capacitada para decidir debido a su depresión crónica y a que la anorexia no es una enfermedad terminal. Los médicos testificaron que se había diagnosticado anorexia nerviosa terminal a la paciente.
El abogado de la mujer, que fue identificada como AG, alegó que sus huesos tienen la densidad equivalente a los de una persona de 92 años, y que si se la inmoviliza correría riesgo de sufrir lesiones.
El juez de la Corte Superior Paul Armstrong, fue quien consideró creíble el testimonio de la paciente y avaló que no se la fuerce a recibir alimentación. Armstrong dijo que la gente que la rodea --sus padres, el tratamiento de psiquiatras y médicos, su tutor y su abogado-- todos coinciden en que es mejor para la mujer ser transferida a una unidad de cuidados paliativos donde ella no será alimentada por la fuerza.
El Departamento Estatal de Servicios Humanos quería que AG se alimentara a través de una sonda nasogástrica y además que sea ayudada a través de un programa experimental de uso de ketamina para su depresión y de un aumento en el tiempo con la familia y sus mascotas.
El fiscal general del Estado, Gene Rosenblum, había sostenido que AG no era mentalmente competente para decidir si debía alimentarse artificialmente.
Armstrong señaló que la mujer expresó a su familia y médicos su negativa a ser alimentada a la fuerza, en un documento firmado por ella. El juez dijo que AG estaba orientada, respondió y comprendió el caso judicial enfocado en ella. En el documento decía que"quería vivir libremente" sin que nadie le molestara.
Ahora se espera para saber si el Estado apelará a la sentencia.
Fuente: AP.
fuente: clarin.com
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