REYNAZUL.

lunes, 21 de septiembre de 2015

"CRISIS MIGRATORIA". Estados Unidos prometió que recibirá a 185.000 en dos años Durante su visita en Berlín para discutir el conflicto sirio y la crisis de refugiados en Europa, el secretario de Estado John Kerry, anunció hoy que su país tiene previsto recibir 85.000 refugiados en 2016 y otros 100.000 el año siguiente.

Estados Unidos tenía planeado recibir a 70.000 refugiados de todo el mundo, entre ellos a al menos 10.000 sirios que escapan de la guerra civil en su país, por lo que la Casa Blanca decidió aumentar en 15.000 personas la cifra para el próximo año.
Ante la prensa y tras reunirse con su par alemán, el canciller Frank-Walter Steinmeier, Kerry anunció la modificación de las cuotas de refugiados para los próximos dos años y destacó la "generosidad ejemplar" demostrada por el gobierno de Angela Merkel en la actual crisis.

Pese a unas primeras dos semanas de puertas abiertas, durante las cuales ingresaron decenas de miles de refugiados, especialmente de Medio Oriente y África, Alemania volvió a imponer controles en sus fronteras para menguar el ingreso de personas, una medida que luego copiaron la mayoría de sus vecinos.

Kerry llegó hoy a la capital alemana procedente de Londres, donde ya había adelantado su propuesta de que Rusia e Irán colaboren en una transición política en Siria, lo que para Estados Unidos significa una salida, inmediata o gradual, del presidente Bashar al Assad del poder en Damasco.

Según el diario dominical alemán Bild am Sonntag, los contactos entre Washington y Moscú ya comenzaron, pese a que el Kremlin sigue firme en su apoyo público al gobierno de Al Assad frente a la heterogénea resistencia armada que desde hace más de cuatro años intenta derrocar al mandatario en una cruenta guerra civil ya forzó a escapar de sus casas a más de la mitad de la población.

Desde el principio del conflicto sirio, Estados Unidos y las potencias europeas apoyaron abiertamente a la oposición laica, mientras que Damasco y Moscú los acusaron y a Turquía y a las monarquías del Golfo Pérsico de financiar y armar a la insurgencia islamista radical.

La guerra civil en Siria ya dejó más de 240.000 muertos, de los cuales casi 72.000 eran civiles, y más de la mitad de la población ya tuvo que abandonar sus casas, según cálculos de la ONU y del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una organización pro opositora con sede en Londres. fuente: telam.com.ar
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