REYNAZUL.

viernes, 5 de junio de 2015

Murió el primero de los sobrevivientes de la Tragedia de Los Andes Luto en el rugby El uruguayo Javier Alfredo Methol falleció a los 80 años. Fue uno de los 16 rescatados en la cordillera cuando el 13 de octubre de 1972 un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya que trasladaba al equipo de rugby Old Christian's a Chile se estrelló.

El ex rugbier uruguayo Javier Alfredo Methol falleció el jueves a los 80 años. Era uno de los 16 sobrevivientes de la "Tragedia y Milagro en Los Andes", cuando el 13 de octubre de 1972 un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya que trasladaba al equipo de rugby Old Christian's a Chile se estrelló en la Cordillera. Estaba internado en el Hospital Británico de Montevideo, por un cáncer oseo. Sus restos eran velados este viernes en la parroquia San José de la Montaña, en Carrasco, y luego cremados en Cementerio del Buceo.
Methol tenía 36 años al momento del accidente aéreo y era el veterano del grupo. Por el reflejo de la nieve sufrió heridas en su ojos. Padre de cuatro hijos estaba casado con Liliana Beatriz Navarro, quien lo había acompañado en aquel vuelo y falleció en el alud posterior a la caída que sepultó los restos de la aeronave. Años después se volvió a casar con la argentina Ana María de Amorrortu. Según su sitio web oficial, tiene ocho hijos y 12 nietos.
"En la montaña yo hablé con Dios. Su amor acrecentó mi fe en él, en mí y en los demás. Me hizo perder el miedo a la muerte enseñándome que es tan solo un paso en la vida, así cada día vivo un día más. Quién le tiene miedo, cada día vive un día menos. Me enseñó que no debo quejarme de lo que me falta, sino agradecer lo que me queda", reflexionó en una entrevista sobre la tragedia que lo acercó más a profesar la fe católica.
No fue su única lucha en su vida por sobrevivir. A los 15 años, tras un accidente con una bici-moto, había recibido la extremaunción de un sacerdote porque los médicos le comunicaron a su familia que no sobreviviría. A los 21, viviendo en Estados Unidos, estuvo internado cinco meses por una tuberculosis.
Trabajó en el Directorio de la empresa Abal Hermanos S.A. y se jubiló como gerente de Corporate Affairs. Dedicó sus últimos años a brindar conferencias en empresas acerca de liderazgo y del trabajo en equipo a raíz de aquella traumática experiencia vivida junto con sus compañeros en la Cordillera. Además, fue fundador y el primer presidente de la Fundación Viven, creada para realizar obras de interés público en homenaje a quienes fallecieron en aquel accidente.
El diario El Observador de Uruguay refleja hoy el relato del regreso a su hogar en Montevideo, publicado en uno de los capítulos del libro "La Sociedad de la Nieve" escrito por Pablo Verci:
"Cuando regresé a Montevideo, tras la montaña que nos mató, y después nos revivió, yo soñaba con ver a mis hijos y ellos soñaban con verme a mí. Para mis hijos yo estaba muerto porque mi familia y la de Liliana les habían dicho: Papá y mamá están en el cielo. Ahora papá volvía del cielo, pero mami no. Los mayores me dieron un abrazo y un beso mientras yo temblaba. Cuando alzo a la más chiquita, de tres años, y la pongo contra mi rostro, como yo tenía una barba muy larga que todavía no me había afeitado, me dijo '¿Qué te pusiste?' y yo le respondo: 'Es la barba que me creció'. Su segunda pregunta fue: ¿Y mami?'. Entonces le dije: 'Mami era tan buena, que Dios la precisaba; tú mira para arriba, y hablále, porque Dios le da permiso para que te conteste'. Ella miró hacia el cielo. Entonces le agregué: 'Siempre que tú la precises, háblale que ella te va responder'".
Uno de sus compañeros y amigos Carlos Páez así lo recordó en Teledoce.com: "Javier fue un santo siempre, el hecho de habernos aguantado a Gustavo Zerbino y a mí... Tiene ganado el cielo. Yo nunca había conocido un santo, fue un tipo increíble. Nos soportó a todos nosotros, es bravo, un hombre de 36 años en aquel momento estar con chiquilines de 18 años... él tuvo un comportamiento excepcional siempre".
"Un gran uruguayo se nos ha ido. El dolor que puedo sentir por él, como sentí por mis amigos que murieron allí arriba, nunca superará el haberlo conocido", comentó José Luis "Coche" Inciarte, otro de los sobrevivientes. fuente: clarin.com
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