REYNAZUL.

lunes, 20 de abril de 2015

A TRAVÉS DE UNA CARTA El Papa denunció "el continuo martirio" de los cristianos tras la masacre de etíopes en Libia La ejecución de 28 etíopes a manos de una milicia libia que juró lealtad al Estado Islámico (EI), difundida por un nuevo video, conmocionó al pueblo de Etiopía y a Francisco, quien pidió poner fin al "continuo martirio" de los cristianos en "África, Medio Oriente y algunas regiones de Asia".

El máximo líder de la Iglesia Católica envió una carta al patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Etiopía, Abuna Matthias, en la que le expresó "el gran dolor y consternación con el que recibí la noticia de la enésima violencia perpetrada contra cristianos inocentes en Libia", según el texto difundido por el Vaticano.

"La sangre de nuestros hermanos y hermanas cristianas es un testimonio que grita para hacerse escuchar en todos aquellos que saben aún distinguir entre el bien y el mal. Y este grito debe ser escuchado sobre todo por aquellos que tienen en sus manos el destino de los pueblos", agregó en un claro mensaje a los líderes de los países que tienen alguna influencia sobre los conflictos que azotan el norte de África y Medio Oriente.

En tanto, en Etiopía, el gobierno declaró tres días de duelo nacional a partir de mañana martes para honrar a los 28 ciudadanos que fueron ejecutados frente a una cámara en algún lugar del suroeste de Libia, según sostuvieron los verdugos que protagonizaron el video difundido ayer por el EI en la redes sociales.

"La sangre de nuestros hermanos y hermanas cristianas es un testimonio que grita para hacerse escuchar en todos aquellos que saben aún distinguir entre el bien y el mal"
papa Francisco
Según contaron funcionarios del gobierno y familiares de las víctimas al canal de noticias CNN, los etíopes que pudieron ser identificados habían abandonado el país y viajado a Libia con la esperanza de poder tomar uno de los cientos de barcos que, de forma muy precaria, lleva a Europa a miles de personas que buscan una vida mejor.

Sólo en la última semana, dos de esos enormes barcos se hundieron en medio del trayecto, en el mar Mediterráneo, mientras las autoridades europeas y de la ONU estiman que más mil refugiados e inmigrantes de África y Medio Oriente fallecieron.

La masacre filmada de los 28 etíopes en Libia no sólo puso de relieve la desesperación de gran parte de la población de ese país ubicado en el Cuerno de África, que está dispuesta a morir en la búsqueda por un futuro mejor, sino que también expuso la creciente violencia sectaria que vive el norte y el noreste del continente.

Etiopía entró dentro del radar de los grupos extremistas islamistas luego de sumarse a los ataques de los países vecinos contra las posiciones de la milicia radical Al Shabaab en Somalia el año pasado.

En el video difundido ayer por el EI, uno de los verdugos sostiene que "la sangre musulmana derramada por las manos de su religión (la cristiana) no es gratuita".

El EI creció y se fortaleció en el último año y medio en Medio Oriente, especialmente en el norte y el oeste de Irak y en el norte de Siria, y luego ganó aliados en Afganistán, Pakistán, el norte de África y hasta en países más alejados en Asia.

En medio del vacío de poder creado tras la caída de Muammar Kadaffi y la intervención militar de la OTAN, Libia se convirtió en un territorio propicio para la expansión de los nuevos aliados del EI.

Tras la masacre de ayer, la tensión sectaria amenaza con instalarse también en Etiopía, un país en el que cerca de dos tercios de la población son cristianos, la mayoría de ellos ortodoxos coptos.

La comunidad islámica también es importante en el país y siempre convivieron en paz. La armonía interrreligiosa se remonta a los primeros años del Islam, cuando el entonces rey cristiano dio refugio a muchos de los fieles musulmanes que eran perseguidos o rechazados en esa época por otras religiones en esa región. fuente: telam.com.ar
Publicar un comentario