REYNAZUL.

miércoles, 25 de marzo de 2015

INCENDIOS FORESTALES Desesperante lucha contra los incendios en el oeste de Chubut, que siguen descontrolados Cientos de brigadistas de organismos nacionales y provinciales continúan en desesperada lucha contra los incendios forestales en el Parque Nacional Los Alerces -iniciado el lunes-, en Cholila y en el Parque Nacional Lago Puelo, que arden desde hace más de un mes y continúan quemando bosques nativos de la cordillera de Chubut, se informó oficialmente.

Los fuegos más antiguos están en la zona de Cholila y Lago Puelo, en el noroeste de Chubut, a unos 760 kilómetros de la capital Rawson, mientras que Los Alerces está en la cordillera central de la provincia, a poco más de 650 kilómetros de la costa.
Además de las brigadas de los parques nacionales afectados trabajan en el lugar combatientes de Defensa Civil y Bosques de Chubut, junto a bomberos voluntarios de las localidades cercanas, personal de Gendarmería Nacional, helicópteros y aviones del Plan Nacional de Manejo del Fuego y pobladores del lugar.

El siniestro del PN Lago Puelo está a pocos kilómetros de la localidad homónima, sobre el faldeo del cerro Currumahuida, volvió a la actividad ayer y avanzó empujado por los vientos, en tanto también se reavivaron las llamas en Cholila, el mayor de los siniestros, que afectó a unas 27.000 hectáreas.

Los dos focos de incendio desatados el lunes en los parques nacionales continúan fuera de control y el primero de los siniestros ponía en peligro a la Villa Futalaufquen, aunque los pobladores permanecían en sus viviendas, informó el gobierno de Chubut.

Dese el Ejecutivo provincial informaron que el incendio más reciente, en Los Alerces, es el que más preocupa porque quemó 700 hectáreas y avanza descontrolado sobre la Villa Futaleufú y Puerto Limonao.

Casi todos los recursos están concentrados en evitar que el fuego afecte a viviendas y establecimientos de organismos oficiales y entidades privadas.

Para ello deben transportar millones de litros de agua en camiones cisterna y autobombas, para mantener mojadas las estructuras de una escuela, una hostería histórica, las sedes del PNLA y Gendarmería, algunas viviendas -evacuaron nueve familias-, y otras más cercanas a las llamas.

El frente climático es el peor que pueden esperar los brigadistas, sin humedad ambiente, con temperaturas que llegan hasta los 27 grados y vientos cambiantes, lo que complica mucho su tarea y empuja el fuego a crecer y avanzar en distintas direcciones.

Mejor es el panorama en dos focos registrados también el lunes en inmediaciones de Esquel, que están más cerca de ser controlados. FUENTE: TELAM.COM.AR
Publicar un comentario