REYNAZUL.

viernes, 5 de diciembre de 2014

"Orión" ha despegado: comienza la conquista de Marte.

© Proporcionado por El Confidencial Orión unida al vehículo de transferencia para viajar a MarteDicen que lo bueno se hace esperar, y al final el lanzamiento de la Orión ha sido un éxito, después de que fuera pospuesto 24 horas. Hoy la suerte ha acompañado, y todo ha ido sobre ruedas a la primera.
Este será el primer paso de un vehículo destinado a llegar donde ningún ser humano ha ido nunca: más allá de la órbita terrestre hacia la Luna e incluso hasta Marte. Así, Este vehículo rescata el diseño de la Apolo que llevó al hombre hasta la Luna, y lo actualiza para hacer frente a nuevos retos.
La nueva nave de la NASA, que en esta primera prueba viajará sin tripulación, completará casi dos vueltas a la Tierra antes de amerizar. La duración de la misión será de unas cuatro horas y media. Un primer paso, pequeño pero importante, para que algún día el ser humano pise Marte.
Durante esta primera misión, la Orión se alejará 5.800 km de la superficie terrestre, mucho más allá de la Estación Espacial Internacional, que está a 420 km. Su recorrido será de casi 100.000 km, y finalmente será recuperada en el océano Pacífico.
A la segunda va la vencida
Durante el jueves, numerosos contratiempos, desde un barco invasor al viento extremo, obligaron a la NASA a posponer el evento al viernes. Y es que los incidentes fueron continuos de principio a fin. Primero, un barco entró en la zona de exclusión momentos antes del lanzamiento. Más tarde el fuerte viento obligó a detener la cuenta atrás hasta en dos ocasiones.
Finalmente anunciaron que unas válvulas no estaban cerradas correctamente. Tras una larga espera, y un último intento, la NASA anunció que el despegue no tendría lugar. El público se tomó con humor la espera. Mientras algunos enlazaban la banda sonora de Interstellar para pasar el rato, otros le recordaban a la NASA por Twitter que tenían que ir a clase y a comer.
La forma triangular de la Orión recuerda poderosamente a las naves que llevaron a Armstrong, Aldrin y otros diez hombres hacia la Luna, aunque las similitudes terminan prácticamente ahí. Y es que el vehículo está pensado para que sea una puerta de acceso al espacio durante muchos años.
La nave tiene espacio para seis astronautas, aunque la NASA piensa en tripulaciones de cuatro hombres para las misiones más duraderas. De momento puede estar en el espacio 21 días, y se acopla tanto a la Estación Espacial Internacional como a futuras estructuras para viajes más allá de la Luna.
A diferencia de las naves Apolo, los componentes de la Orión pueden reutilizarse de un viaje a otro y su calendario de vuelos es –de momento– mucho más modesto.
Su plan de vuelo tiene programadas cuatro misiones desde 2014 hasta 2022, aunque su futuro no se despejará hasta que las elecciones presidenciales en Estados Unidos de 2016 redibujen la estrategia espacial del país.
En el caso de que todo siga como hasta ahora, los siguientes pasos se darán en 2018, 2021 y 2022. Si el vuelo inaugural de hoy se completa con éxito, la Orión viajará dentro de tres años a bordo del SLS, un nuevo cohete para misiones más allá de la órbita terrestre con el que hará un viaje de ida y vuelta a la Luna.
Por otra parte, Orión no pondrá a un ser humano en el espacio hasta la tercera misión, fechada para dentro de siete años como mínimo. Su propósito será estudiar un asteroide en órbita lunar, que una nave no tripulada habría colocado allí con anterioridad.
Esa tercera misión tripulada será el objeto de reunión en el seno de la NASA este próximo 16 de diciembre. En ella se decidirá un plan de acción definitivo, que algunas fuentes señalan que no se llevaría a cabo hasta 2023 o 2024.
¿Qué futuro le espera a la Orión después de esas tres misiones? Al margen de debates, el horizonte final se mantiene imperturbable: Marte. Pero para llegar al planeta rojo hará falta superar retos similares a los que se encontró la NASA en los sesenta, cuando ganó una lucha contrarreloj.
El comité de Ciencia, Tecnología y Espacio del Congreso de los Estados Unidos puso sobre la mesa dos alternativas para esas futuras misiones, en un documento fechado en 2013. Una posibilidad es continuar con la exploración de asteroides en órbita lunar y otra regresar a la superficie de nuestro satélite.
Pero tal y como explica Jeff Foust, de SpaceNews, regresar a la Luna tendría pocas ventajas prácticas comparado con un viaje a Marte: “Una base lunar ayudaría a planear una misión a Marte, pero no sé si es absolutamente necesaria. Una nave diseñada para aterrizar en nuestro satélite no se podría utilizar en Marte, que tiene atmósfera y una gravedad mucho mayor”.
Tyrannosaurus Rex en el espacio
Si la NASA quiere poner a un hombre en Marte tendrá que desarrollar un vehículo que permita viajar a la Orión más allá de la órbita terrestre. Y que además tenga el espacio suficiente para almacenar todos los recursos necesarios para un viaje que duraría unos 400 o 450 días.
Uno de los prototipos actuales lleva el nombre de Hábitat para el Espacio Profundo, y consiste en la puesta en órbita de varios elementos que se acoplarían con una Orión para facilitar el viaje hasta la órbita marciana.
Para lograrlo haría falta un propulsor, aunque todavía se discute si la mejor opción pasa por el uso de combustibles o por la propulsión eléctrica a través de un motor de iones. También un módulo, al estilo de los de la Estación Espacial Internacional, que daría a los astronautas el espacio y el almacenaje necesario para la misión.
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