REYNAZUL.

jueves, 11 de diciembre de 2014

MEDIO ORIENTE EEUU anunció el cierre de Bagram, uno de sus más controvertidos centros de detención en Afganistán El gobierno de Barack Obama anunció el cierre de su último centro de detención situado en su mayor base aérea en ese país y tristemente célebre por las torturas a las que fueron sometidos los detenidos mientras se encontraban bajo custodia estadounidense.

Así lo informó un comunicado del Departamento de Defensa, que señala que ya transfirió los últimos detenidos desde el aeródromo del mismo nombre, ubicado 47 kilómetros al norte de la capital Kabul.

El cierre del controvertido penal, frecuentemente comparado con Guantánamo, fue informado dos días después de que un reporte del Senado estadounidense detallara los abusos a que fueron sometidos los sospechosos de terrorismo por la CIA tras los ataques del 11-S.

El tunecino Reza al-Nayar fue el último reo de esta prisión y uno de los más antiguos, capturado en mayo de 2002 como sospechoso de servir de guardaespaldas a Osama bin Laden.

Su abogada, Tina Foster, confirmó que la transferencia de su cliente a las autoridades afganas fue hecha anteayer, informó la agencia de noticias Europa Press.

El nombre de Al-Nayar se encuentra en el informe emitido el martes por la Comisión de Inteligencia del Senado de Estados Unidos, en el que se denuncian las torturas y técnicas abusivas de interrogatorio empleadas.

Desde marzo de 2013, cuando Washington transfirió el control de este penal a Kabul, adquirió el nombre de Centro de Detención de Parwán y la mayoría de los presos quedaron bajo control afgano, aunque algunos, considerados de gran valor, continuaban en custodia estadounidense.

Bagram fue escenario de algunos de los peores casos de torturas, que incluyeron ataques con perros, acosos sexuales, palizas y amenazas de violación.

En 2005, el New York Times informó de la muerte de dos detenidos encadenados al techo de su celda, tras varias sesiones de golpes y palizas. El centro de detención llegó a tener hasta 3.000 prisioneros en un limbo legal.

El 7 de diciembre, Estados Unidos y la OTAN pusieron fin a su misión de combate en Afganistán.

El General John F. Campbell, comandante de las fuerzas estadounidenses y de la Alianza Atlántica, dijo que aún permanecen en Afganistán alrededor de 15.000 efectivos extranjeros, pero para el 1 de enero ese número disminuirá a 13.000.

Antes de abandonar Kabul en 2015 un grupo de los militares estadounidenses entrenará a los policías y soldados afganos para que mantengan la seguridad en el país. fuente: telam.com.ar
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