REYNAZUL.

jueves, 11 de diciembre de 2014

"COPA SUDAMERICANA". La docena millonaria "River Plate" llegó a su duodécimo festejo internacional con la obtención de la Sudamericana. Tras 17 años de espera, “La Banda, que sigue sumando festejos, deja en claro que su paso por el ascenso fue sólo un tropiezo y disfruta de su brillante presente.

River Plate llegó a su duodécimo festejo internacional con la obtención de la Sudamericana. Tras 17 años de espera, “La Banda, que sigue sumando festejos, deja en claro que su paso por el ascenso fue sólo un tropiezo y disfruta de su brillante presente.

Fue mucho lo que tuvieron que esperar los hinchas para festejar. Fueron 16 años, once meses y 21 días desde aquella Supercopa, en la que  River cerró un magnífico ciclo que además incluyó el tricampeonato vernáculo y la Libertadores de 1996. Ese equipo de Ramón Díaz hizo sacar pecho a los hinchas millonarios, que se deleitaban con la magia que ofrecían Enzo Francescoli, Ariel Ortega, Marcelo Salas y Marcelo Gallardo, entre otras tantas figuras.

Un equipo con una contundencia envidiable, con el que sus rivales sabían que en algún momento del partido iban a tener que ir a buscar la pelota adentro del arco. Inculcando esa contundencia que quedó grabada en la mente de Gallardo, esta versión exitosa de River comenzó su camino a la gloria con la obtención del Torneo Final 2014.

El “Muñeco”, que reemplazó a un Ramón Díaz campeón de ese torneo, hizo que el equipo se mantuviera en el tope de las posiciones durante todo el campeonato, aunque con un plantel menos lujoso y numeroso que aquel que integrara 17 años atrás.

Y aunque en la competición vernácula la cosa esté muy difícil para el bicampeonato, se festeja más sacarse de encima esa espina internacional para terminar de borrar el sabor a hiel que dejó el descenso en 2011.

Gallardo logró lo que sólo tres grandes glorias de River Plate habían conseguido hasta el momento: ganar un título internacional como jugador y como DT. José María Minella, Renato Cesarini y Carlos Peucelle (la primera gran adquisición riverplatense del profesionalismo) ganaron tanto en la cancha, como dirigiendo desde el banco de suplentes la famosa -y extinta- Copa Aldao.

En tiempos donde la Confederación Sudamericana de Fútbol sólo se dedicaba al armado de torneos de selecciones, también se disputaban copas internacionales. A principios de siglo XX la “Tie Cup Competition” enfrentaba a los ganadores de las Copa Competencia de Argentina y Uruguay. Los millonarios obtuvieron este título en 1914, consiguiendo su primer festejo internacional antes que uno de liga, que lograrían recién en 1920.

Con Minella, Cesarini y Peucelle en cancha los Millonarios se iban a quedar con las ediciones de 1936 y 1937 de la Copa Aldao, el torneo internacional más relevante de aquel entonces, que enfrentaba a los campeones de ambas márgenes del Río de la Plata.

Gallardo logró lo que sólo tres grandes glorias de River Plate habían conseguido hasta el momento: ganar un título internacional como jugador y como DT


Con la Máquina en su esplendor, River volvió a conseguir el trofeo rioplatense en 1941, 1945 y 1947, con Cesarini, Peucelle y Minella como entrenadores, respectivamente. Basándose en esta competición, que llamaba mucho la atención del público, la Conmebol creó en 1948 el “Campeonato de Campeones de Sudamérica”, reconocido por la propia institución como el torneo antecesor de la Copa Libertadores.

River fue el representante argentino en aquel primer intento de la Confederación por sacar un gran campeón sudamericano, en una competencia que se disputó en una sola sede y con partidos todos contra todos. El “Millo” terminó segundo, a un punto de Vasco da Gama. No hubo revancha para esa competencia que, doce años más tarde, renacería como el torneo más importante de clubes de toda América.

Los hinchas de River tuvieron varias generaciones sin saber de festejos internacionales. De aquella Aldao del 47 iban a pasar 39 años para que por fin pudieran dar la vuelta con esa bendita Libertadores, que se negaba año tras año.

Fue el equipo del Bambino Veira, con Gallego, Alonso, Enrique, Alzamendi y Funes que, además de ganarle la final en 1986 a América de Cali, se trajo la Intercontinental desde Japón y se quedó con la Interamericana, la competición que enfrentaba a los campeones de Conmebol con los campeones de la Concacaf.

Hay quienes cuentan que la espera hace disfrutar más cuando llega algo muy buscado. Y más aún si en ese lapso se sufre lo peor, lo inimaginable, como fue el descenso de 2011. River volvió rápido al ruedo y así de rápido volvió a ganar un campeonato. Y se empezó a poner a tiro con las competencias internacionales.

Con esta Sudamericana completó la primera docena, tuvo revancha por aquella final perdida ante Cienciano de Perú, y ahora, aseguran desde el Monumental, van a ir por más. Salud campeón, el fútbol grande de la Argentina necesitaba que River volviera a brillar afuera.

LOS INTERNACIONALES DE RIVER


1919 Tie Cup
1936 Copa Aldao
1937 Copa Aldao
1941 Copa Aldao
1945 Copa Aldao
1947 Copa Aldao
1986 Copa Libertadores
1986 Copa Intercontinental
1987 Copa Interamericana
1996 Copa Libertadores
1997 Supercopa
2014 Copa Sudamericana.

ver nota completa en su fuente: telam.com.ar
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