REYNAZUL.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Acuerdo militar entre treinta países para combatir al ISIS La ofensiva integrista en Oriente Medio Resolvieron dar ayuda a Irak en su lucha con la banda islamista. Asistieron las cinco naciones que forman el Consejo de Seguridad de la ONU y varios Estados árabes. Irán y Siria, notorias ausencias.

Con la presencia de representantes de los cinco países del Consejo de Seguridad de la ONU y de una veintena de Estados árabes y europeos, una cumbre de presidentes y jefes de gobierno reunidos ayer en París anunció que entregarán ayuda militar a Irak para combatir a los yihadistas del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés). De los invitados, sólo Irán rechazó participar, aunque EE.UU. dijo que igual intentará seguir avanzando en las “discusiones diplomáticas” con el régimen de Teherán. Irak es, junto a Siria, uno de los dos países donde ese grupo ultrafundamentalista pretende instalar un califato sobre amplias áreas que ya controla.
Los países reunidos en París para la Conferencia sobre la seguridad en Irak prometieron apoyar la lucha de Bagdad contra el ISIS “por todos los medios necesarios”. En un comunicado final, aclararon que su acuerdo “ contempla una ayuda militar adecuada, correspondiente a las necesidades iraquíes”. Lejos de un mero pronunciamiento, aviones de guerra de Francia comenzaron ayer misiones de reconocimiento sobre Irak, preparatorias de los primeros ataques. El canciller anfitrión, el francés Laurent Fabius, celebró que “ 30 países, con situaciones geográficas e ideológicas diversas, se hayan puesto de acuerdo”.
“El ISIS constituye una amenaza para Irak, pero también para toda la comunidad internacional”, afirma el texto. “Todos los participantes subrayaron la urgente necesidad de poner fin a la presencia de ISIS en Irak”, agregó. Por ahora, los países reunidos no establecieron cuál será el grado de participación de cada uno, que incluye bombardeos aéreos, colaboración de servicios secretos, ayuda humanitaria o control de fronteras para evitar llegadas de combatientes extranjeros.
El acuerdo, que en principio vale exclusivamente para Irak, corre en paralelo a la coalición militar que EE.UU. intenta armar para atacar al ISIS en ese país y también en Siria, como lo anunció la semana pasada el presidente de EE.UU., Barack Obama, en un discurso por TV. Washington se resiste a ayudar militarmente a Siria –el otro país afectado por la banda terrorista– ya que la Casa Blanca considera poco fiable al líder de Damasco, Bashar Al Assad. Siria no fue mencionada en el documento consensuado en París. La decisión de Obama de atacar también a Siria fue precisamente lo que provocó la ausencia de Irán en esta reunión global en Francia. Teherán es, de lejos, el país que tiene mayores contactos con la población iraquí, que también profesa mayoritariamente la religión shiíta como lo hacen los persas. A excepción de Siria y áreas del Líbano, el resto del mundo musulmán regional es sunnita.
Entre los participantes a la cumbre figuraron delegados de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Francia, Rusia, el Reino Unido y EE.UU.) así como representantes de Bahrein, Bélgica, Canadá, República Checa, Dinamarca, Egipto, Alemania, Irak, Japón, Italia, Jordania, Líbano, Holanda, Noruega, Omán, Qatar, Arabia Saudita, España, Turquía, Kuwait y Emiratos Arabes Unidos. También participaron representantes de la ONU, la Unión Europea y la Liga Arabe.
Además de las sanguinarias ejecuciones que van cometiendo a medida que amplían su territorio, en las últimas semanas, el ISIS decapitó a dos periodistas de EE.UU. y a un trabajador humanitario británico, lo que generó apoyos en Occidente a la intervención estadounidense. “Desde el punto de vista militar no necesitamos tropas sobre el terreno sino refuerzo aéreo y la experiencia de países como Francia”, dijo el presidente iraquí Fuad Massum.
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, pasó la última semana viajando por la región para recabar apoyo para la nueva coalición militar, 11 años después del inicio de la invasión de Irak liderada también por Estados Unidos. A esa convocatoria se sumaron veinte países árabes, incluyendo a Arabia Saudita, acusada de haber armado al propio ISIS en sus comienzos. La mayoría de éstos por ahora sólo ofreció desempeñar sólo un papel de apoyo.
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, señaló ayer que esa organización militar podría coordinar la campaña, tal como hizo en 2011 contra Muammar Kadafi en Libia, una misión controvertida porque países como China y Rusia acusaron a la OTAN de haber sobrepasado su propio mandato.
“En esta fase yo no excluyo nada”, dijo Rasmussen en Bruselas, donde señaló que el Estado Islámico es “un grupo terrorista con el que de todas formas no hay posibilidad alguna de llegar a una solución política”. fuente: clarin.com
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