REYNAZUL.

martes, 5 de agosto de 2014

La lucha de un padre por recuperar a su hijo que está en Bielorrusia Drama familiar Juan Carlos Ruffier denuncia que su ex esposa se llevó al menor a Bielorrusia y luego lo abandonó. Solicitó a la Justicia argentina que se lo devuelvan.

"Me preocupa el estado psicofísico de mi hijo. Hace ocho años que no lo veo. El necesita una figura paterna". El que habla es Juan Carlos Ruffier, de 43 años, padre de Jonathan, de quien lo separaron el 19 de diciembre de 2005. Esa fecha es, según cuenta, el inicio de su padecimiento, el día en que su ex esposa, de nacionalidad bielorrusa, se llevó al chico a la otra punta del mapa.
Todo comenzó en 2003 cuando Ruffier (piloto de aviación) viajó a a Texas, Estados Unidos, con su mujer, Olga Malkova, y con el hijo de ambos, Jonathan. Los objetivos eran dos: visitar a los padres de él e intentar establecerse allí. La experiencia fue traumática para la pareja. Decidieron separarse y Markova se llevó al nene, sin el consentimiento de Ruffier, a Gómel, una ciudad bielorrusa ubicada a 132 kilómetros de Chernobyl.
"La dejaron salir porque en Estados Unidos alcanza con el aval de uno de los padres para sacar a un menor del país -cuenta Ruffier-. Una vez en Bielorrusia, mi ex y su familia empezaron a chantajearme.Me pedían dinero para ver a mi hijo", denuncia.
La mujer regresó con Jonathan a Estados Unidos para no perder la green card que acreditaba su residencia pero, siempre según el relato del piloto, los problemas continuaron. Por tal razón, el hombre pidió el divorcio y, utilizando un permiso para sacar al nene, volvió a la Argentina.
 
"Me pedían dinero para ver a mi hijo", denunció Ruffier.
Meses más tarde, por una oportunidad laboral, Ruffier viajó con Jonathan a Paraguay, sin saber, dice, que su ex mujer lo habíadenunciado en Estados Unidos y en Argentina por sustracción de menores. Sería la última vez que estaría junto a su hijo. En el país vecino, el 19 de diciembre de 2005, lo arrestaron. Permaneció 43 días en prisión y luego fue extraditado. El chico volvió con Markova, quien lo llevó de nuevo a Bielorrusia.
"Ruffier fue juzgado aquí y sobreseído. El juez argentino dictaminó que tenía pleno derecho a circular con su hijo en el momento en que se lo quitaron. Pero ahora no puede salir de la Argentina porque en Estados Unidos aún está pendiente la acusación de su ex esposa. Debe pagarle a su abogado norteamericano para que termine el caso. Pero aún no cuenta con la plata y el tema del cepo lo complica aún más", explica Marisa González, la abogada del piloto, a Clarín.
El último contacto que Ruffier tuvo con su hijo fue en abril. "Lo busqué a través de Facebook. Encontré un usuario en ruso. Era él. No quiso darme detalles de su vida aunque me contó que está de novio y me dijo que quiere venir a vivir conmigo -relata-. La comunicación duró un par de semanas. La madre se enteró y mandó a que le saquen la computadora". Jonathan, que tiene 12 años, vive ahora en Gómel con su abuela materna, mientras que su madre reside en Carolina del Sur, Estados Unidos.

La abogada de Ruffier le dijo a Clarín que presentó en la Corte Suprema de Justicia una medida cautelar basada en la Convención Americana de Derechos Humanos y en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Mientras tanto, el piloto pedirá una audiencia con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Es la segunda que solicita. La primera le fue denegada. fuente: clarin.com
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