REYNAZUL.

miércoles, 23 de julio de 2014

El fiscal relató el infierno de las tres nenas esclavizadas en Monte Chingolo. En diálogo con minutouno.com Jorge Grieco contó los tormentos a los que fueron sometidas las tres nenas por un pai y una mai umbanda. El viernes realizará una Cámara Gesell a las dos mayores.

Graciela Ledesma y Jorge Luis Russo son los nombres de los dos imputados por esclavizar, torturar y abusar sexualmente de tres menores. La aterradora historia salió a la luz el domingo pasado, luego de que las tres menores lograran escapar de lo que ya se conoce como "la casa del horror".

Se trata de dos nenas de 13 años, las cuales hace cuatro años que están a la guarda de Ledesma y Russo, mientras que la más chiquita, de 4 años, hace tan sólo un año que está a su cargo.

Ambos, Ledesma y Russo, profesan el culto umbanda, lo que para el fiscal Jorge Grieco de la causa que tiene a su cargo la investigación, no es un dato menor."Bajo la excusa de llevar a cabo el ritual umbanda las obligaron a mantener prácticas sexuales con distintos sujetos, hacer tareas domésticas mediante intimidación, amenazas de muerte y fuertes golpes",aseguró Grieco en su imputación.

"Hay un agravante en relación al culto, que tiene que ver con la modificación del Código Penal en lo que respecta a la trata de personas, donde se plantea como agravante la pertenencia de un culto para imponer un poder superior basadas en modalidades de tipo violentas", dijo a minutouno.com el fiscal.

Durante el tiempo que estuvieron bajo la guarda de estas dos personas no "tuvieron oportunidad de educarse, ni de los elementos necesarios de higiene. Fueronsometidas a la servidumbre sexual y laboral, haciendo un negocio con sus vidas reduciéndolas a los maltratos físicos y emocionales jamás imaginados" agregó el letrado que aún hoy se sorprende con cada paso que da la investigación en cuanto a lo que tuvieron que soportar las chicas.

"La declaración de las nenas es muy contundente y se corresponde con las pruebas que obtuvimos hasta el momento.A la psicólga social le contaron con detalles lo que vivieron, sin entrar en contradicciones", explicó Grieco y agregó: "en cambio, cuando le tomamos declaración a los imputados entraron en constante contradiccón, negaron absolutamente todo".

Entre las dos declaraciones, Ledesma y Russo señalaron que "las chicas ya habían llegado desnutridas a la casa", "les cortamos el pelo porque tenían piojos y no querían bañarse" y "los golpes son porque se cagaban a trompadas entre ellas".

Graciela Ledesma y Jorge Russo no son pareja, sino tío y sobrina. Hasta el momento se desconoce si el hombre de 54 años tiene familia, pero sí se sabe que Ledesma, de 45, tiene seis hijos que vivían también en la misma casa. "Ella tiene seis hijos entre 6 y 24 años, todos en perfectas condiciones, nada que ver con las nenas. Eso también es un tema a investigar", dijo el fiscal y adelantó a este portal que le tomará declaración a los hijos mayores cuando la investigación lo requiera.

Si bien las chicas estaban en Monte Chingolo, partido de Lanús, las tres son oriundas del barrio Los Hornos, en la Plata, a donde volvieron, pero no al cuidado de sus respectivas familias, sino bajo el cuidado de la Dirección General de Niñez y Adolescencia de la Municipalidad.  Las dos hermanas están internadas: la de 13 por los golpes y la de 4 por un cuadro de desnutrición; mientras que la otra nena de 13 años, que es tía de las otras dos, quedó en un hogar transitorio, informó el fiscal a minutouno.com.

Historia de un héroe. David Quijano es el oficial que apenas tomó contacto con las nenas, no dudó en llevarlas a su casa para darles protección ya que, domingo a la tarde, no había cupo en ningún instituto de la zona.

"Soy papá de dos nenas de 4 y 5 años, me pareció que lo mejor para las tres era estar en un hogar, sentir el calor de una familia", contó el oficial.

"Cuando mi mujer abrazó a la de 4 años, la nena se puso a llorar desconsoladamente diciendo que nunca había sido abrazada por nadie", dijo en declaraciones a la prensa.

"Las tres están muy lastimadas. La más chica camina de costado porque tiene un golpe muy fuerte en las costillas; vomitó toda la noche. Las otras dos se durmieron enseguida, con Laura, mi mujer",  contó Quijano y agregó que "después de que se bañaron con agua caliente y las perfumamos dijeron ´nos bañamos con agua de princesas´. Nos partió el corazón."

De inmediato tanto él como su mujer se encariñaron con las tres y ya piensan en un futuro juntos. "Con mi señora vamos a ir a visitarlas. Estamos dispuestos a traerlas los fines de semana para que jueguen con las nenas a adoptarlas. La casa es grande. Si no podemos, igual voy a ir a verlas; no le van a decir que no a alguien que solamente le quiere dar cariño, ¿no?", sostuvo el oficial.

fuente:  minutouno.com 
Por Bárbara Garcia Crespo/ bgarcia@minutouno.com
En Twitter: @bgcrespo
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