REYNAZUL.

martes, 22 de abril de 2014

Turquía propuso crear una comisión mixta de historiadores para estudiar los acontecimientos de 1915 No hay duda de que ocho siglos de coexistencia pacífica entre armenios y turcos se ven opacados por los trágicos acontecimientos de 1915, ocurridos en los últimos años del Imperio Otomano. Por Taner Karakas*

A principios de 1900 el Imperio Otomano estaba al borde del colapso y luchaba por su supervivencia en varios frentes. Las principales potencias europeas se encontraban elaborando sus estrategias, lo que comprendía la manipulación de grupos étnicos y religiosos, que incluía a los armenios localizados dentro Imperio.

Con la radicalización y la militarización de los grupos nacionalistas armenios, el anhelo de crear una patria armenia étnicamente homogénea en Anatolia fue una insurgencia difícil de tratar.

Los armenios fieles, que se opusieron a tener un conflicto con el Estado Otomano, no pudieron modificar la actitud de los armenios radicales.

Hovhannes Katchaznouni, el Primer Ministro de la República Democrática de Armenia, describió el estado de los grupos nacionalistas armenios de la siguiente manera: "En el otoño de 1914, unidades de voluntarios armenios se organizaron y lucharon contra los turcos ..."

"Teníamos la certeza de que la guerra terminaría con la completa victoria de los Aliados; Turquía sería derrotada y separada... Creíamos que Rusia podría asignarnos un autogobierno más o menos amplio ... como recompensa por nuestra lealtad, nuestros esfuerzos y asistencia".

En mayo de 1915, la ley de relocalización que constituye el punto central de controversia histórica entre los historiadores de la última etapa del Imperio Otomano, parecía ser una práctica contrainsurgente ineludible.

La decisión de trasladar grandes grupos de armenios, definitivamente trajo aparejadas grandes dificultades y, conforme a los estándares actuales, es considerada una medida inaceptable de utilizar en tiempos de guerra.

Sin embargo, el traslado de la población civil en tiempos de guerra era una medida común de la época, la que incluso se puso en práctica durante la Segunda Guerra Mundial. Fue un período catastrófico en el que la gente sufrió enormemente bajo condiciones de guerra extremas.

Sin embargo, los pueblos musulmanes -turcos, circasianos, kurdos y otros- sufrieron la mayor mortalidad y exilio. Desde 1864 a 1922 4,5 millones de ciudadanos musulmanes otomanos fueron expulsados de sus hogares familiares en los Balcanes, el Cáucaso y Anatolia, esto constituye un punto ciego de la historia occidental.

Turquía no niega el sufrimiento de los armenios. No obstante, los turcos legítimamente rechazan que se presenten los hechos como un genocidio por no ser ni legal ni históricamente cierto.

Con el deseo de romper el silencio entre las dos naciones vecinas, Turquía propuso la creación de una comisión mixta integrada por historiadores turcos y armenios para estudiar los acontecimientos de 1915 conforme los archivos de Turquía, Armenia, terceros países y grupos revolucionarios armenios.

Las conclusiones de la comisión, en caso de que esta fuese establecida, serían lograr un mejor y más preciso conocimiento de este trágico período.

Con este propósito, las terceras partes -incluida Argentina- pueden desempeñar un papel positivo. Lamentablemente, 17 declaraciones aprobadas por el Parlamento argentino apoyando la posición de Armenia sin existir un consenso legal, histórico, académico y político sobre el tema, no contribuyen a este fin.

*Embajador de la República de Turquía en Argentina.

fuente:telam.com.ar
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