REYNAZUL.

viernes, 25 de abril de 2014

CRISIS Ucrania ataca Slaviansk en medio de una guerra de amenazas El gobierno central atacó uno de los bastiones separatistas del este del país, con un saldo de cinco muertos, mientras Moscú y Washington libraban una creciente guerra de amenazas que incluyó movimientos de tropas rusas.

Militares ucranianos, fuertemente pertrechados y respaldados por blindados, rodearon la ciudad y atacaron un puesto de control establecido por los independentistas, donde murieron cinco milicianos pro rusos y resultó herido un soldado de las fuerzas de Kiev.

El ministerio del Interior de Ucrania dijo que sus tropas habían matado "hasta cinco terroristas" y destruído al menos tres puestos de control en la parte nororiental de Slaviansk de las "formaciones armadas ilegales", en referencia a los milicianos pro rusos.

No estaba claro si las tropas ucranianas se preparaban para tomar por asalto Slaviansk, una ciudad de 130.000 habitantes que se ha convertido en el principal bastión militar de un movimiento que busca la anexión a Rusia de las regiones industriales del este del país.

"Estamos rodeados", aseguró en declaraciones al canal ruso Rossía 24 el alcalde de Slaviansk y líder de las milicias populares locales, Viacheslav Ponomariov. "Pero tenemos suficiente fuerza para ofrecer resistencia", afirmó.

Este es el primer ataque militar lanzado por Ucrania después de que anunciara ayer que reanudaría la "operación antiterrorista" contra los independentistas alzados en armas en el sureste del país.

Este es el primer ataque militar lanzado por Ucrania después de que anunciara ayer que reanudaría la "operación antiterrorista" contra los independentistas alzados en armas en el sureste del país
Rusia respondió de inmediato ordenando maniobras militares en la frontera con Ucrania.

"Nos vemos obligados a reaccionar ante este desarrollo de la situación. A partir de hoy, iniciamos maniobras de batallones tácticos (...) en las zonas fronterizas con Ucrania", anunció en Moscú el ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu.

Previamente, el presidente ruso, Vladimir Putin, había calificado el ataque contra Slaviansk como "un crimen muy grave" y asegurado que tendría consecuencias.

"Si el actual gobierno de Kiev empezó a usar al Ejército contra la población en su propio país, se trata sin duda de un crimen muy grave contra su propio pueblo", sostuvo el líder del Kremlin.

"La operación punitiva tendrá desde luego consecuencias para la gente que tomó esa decisión y también para las relaciones entre los dos Estados", afirmó.

Respecto al futuro inmediato, Putin puso el tema en suspenso. "Ya veremos cómo se desarrollan los acontecimientos", subrayó el mandatario, quien desde marzo cuenta con la autorización del Senado para emplear las Fuerzas Armadas rusas en el territorio de Ucrania, recordó la agencia de noticias EFE.

Previamente, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, había anunciado "nuevas sanciones" contra Moscú si seguía sin respetar los acuerdos de Ginebra para buscar una salida a la crisis de Ucrania.

"Si Rusia vuelve a incumplir lo que acordamos en Ginebra, habrá más consecuencias y podríamos apoyar nuevas sanciones", afirmó Obama en una conferencia de prensa celebrada en Tokio, durante su visita a Japón.

Sin embargo, el mandatario descartó claramente "una solución militar en la región" y confió en que Rusia adopte "un rumbo más inteligente".

"Hasta ahora (Moscú) no tomó el camino más inteligente y a mediano plazo esto dañará a Rusia tanto como a Ucrania", afirmó Obama. Por eso, Washington "ya se preparó" para aplicar nuevas sanciones a Rusia, afirmó el mandatario sin dar más detalles.

Los acuerdos de Ginebra, firmados por Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea y Ucrania, establecen el desalojo de los edificios públicos por parte de los separatistas, el desarme de los grupos alzados contra el gobierno central y la amnistía de los que participaron en los levantamientos del este del país que no hayan cometido crímenes.

Las sanciones aplicadas por Estados Unidos, que incluyen el congelamiento de visados y activos a altos funcionarios y entidades de Rusia, "ya tuvieron un impacto en la economía rusa", según Obama. Pero, advirtió, "eso no significa que el problema esté resuelto".

En Moscú, el canciller ruso, Serguei Lavrov, aseguró que Occidente tiene una actitud negativa hacia su país que comenzó antes del conflicto ruso-ucraniano.

"Basta con recordar la propaganda histérica antirusa que se apoderó de Estados Unidos y Europa mucho antes de los sucesos en Ucrania, el afán de desprestigiar por cualquier medio los Juegos Olímpicos de Sochi", dijo.

Lavrov también acusó a Occidente de impulsar en Ucrania una "revolución de color", término que se utiliza en Rusia para las revueltas populares en el espacio postsoviético, que según Moscú son instigadas desde el exterior.

"Estados Unidos y la Unión Europea han intentado -vamos a llamar las cosas por su nombre- llevar a cabo una nueva revolución de color, una operación anticonstitucional para derrocar el régimen", afirmó.

El jefe de la diplomacia rusa aseguró que "a Ucrania la utilizaron y siguen utilizándola como títere en un juego geopolítico". fuente:telam.com.ar
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