REYNAZUL.

viernes, 11 de abril de 2014

Confirman la antigüedad de un papiro que dice que Jesús se casó Fue escrito entre los años 659 y 859, según arrojó un análisis de tinta del documento.

El extracto de un escrito, en el que Jesús hablaba de su presunta esposa ha sido examinado por prestigiosos científicos, que han concluido que tanto el papiro como la tinta concuerdan con la época atribuida al documento, entre los siglos VII y IX, se informó ayer El conocido como “evangelio de la mujer de Jesús”, escrito en copto (el lenguaje de los antiguos cristianos en lo que en la actualidad es Egipto) y en el que se puede leer “Jesús les dijo, mi esposa...”, había desatado una gran polémica teológica en 2012, cuando la historiadora de Harvard Karen L. King lo presentó en el Congreso Internacional de Estudios Coptos en Roma.
Ahora, un equipo de investigadores de las universidades de Harvard, Columbia y el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) ha concluido, tras varias pruebas de Carbono-14 e infrarrojos, que es muy probable que, al menos en lo que respecta a la antigüedad, este papiro (de apenas 3,8 por 7,9 centímetros) sea auténtico, según indicó ayer el diario The New York Times.
“Los expertos definieron que la composición química del papiro y su oxidación corresponden con papiros antiguos como el del evangelio de San Juan”, detalló el estudio.
En el texto no solo se apunta la posibilidad de que el mesías del cristianismo hubiera tenido esposa, sino también se decía, sin saber si se refería a ella: “Será capaz de ser mi discípula”. Esto reabre dos debates a la vez: el del celibato en el clero y la posibilidad de que las mujeres puedan ejercer el sacerdocio igual que los hombres en la Iglesia.
Karen L. King asegura en un comunicado de la Escuela de Divinidades de la Universidad de Harvard que este papiro demuestra que “las mujeres que son madres y esposas pueden ser discípulas de Jesús, un tema que ha sido debatido en los orígenes de la Cristiandad, cuando el celibato y la virginidad empezaron a ser muy valorados”.
Desde que King presentó el papiro, los investigadores han estudiado el carbón usado para la tinta, así como la gramática y la caligrafía, y han descartado la posibilidad de que sea un material moderno o una falsificación.
Se hicieron dos pruebas de carbono 14. El primero, dado el tamaño reducido del papiro, no pudo sacar datos concluyentes. El segundo, realizado entre la Universidad de Harvard y el Instituto Oceoneográfico de Woods Hole, situó la fecha del papiro entre los años 659 y 859.
Un tercer análisis de infrarrojos confirmó que la composición química del papiro y sus patrones de oxidación eran homogéneas.
Biblistas argentinos consultados por Clarín en los días de la polémica, en 2012, le restaron crédito al papiro. El profesor de Sagradas Escrituras de la UCA, padre Luis Rivas, señaló que la propia autora de la investigación admite que lo que dice el fragmento no prueba que Jesús estuvo casado.
Según la Escuela de Divinidades de Harvard, “el autor real de este fragmento no se sabe, y muy probablemente nunca se sepa. Esta pieza es demasiado pequeña para saber quién la escribió, leyó o quién la poseyó. Solo podemos decir que eran cristianos”, asegura. La revista Harvard Theological Review ha sido la encargada de publicar el estudio. fuente:clarin.com
Publicar un comentario