REYNAZUL.

viernes, 21 de febrero de 2014

Los últimos momentos de Suau con vida El hombre dejó su departamento abierto y salió en su camioneta Toyota Hilux. Habría muerto esa misma medianoche del miércoles 12. Analizan la autenticidad de la carta entregada a la Justicia. Todo esto sería clave para saber si fue un homicidio o un suicidio. El titular de Bancor asegura que De la Sota no le pidió la renuncia.

Me tengo que juntar con el abogado. La casa de Boca del Río es para vos. Dale un beso al Tomás y al tío. Tengo miedo”. Este fue el contenido del último mensaje de texto que envió Jorge Enrique Suau a su novia Karina, antes de emprender su último viaje del que tal vez jamás volvería. Era evidente que la muerte era una posibilidad que ya se representaba la tarde del miércoles 12, horas antes de quitarse la vida o de que lo maten.
Esas últimas horas del financista pudieron ser reconstruidas por este diario a partir de detalles clave que brindaron diversas personas relacionadas con la causa. Alcanzar a comprender todo lo que hizo puede ser significativo para saber si se suicidó o si lo asesinaron. Hasta hoy, ambas hipótesis parecen ubicarse en un empate.
Esa tarde de miércoles, Suau escribió la carta que quería que se entregue al fiscal Enrique Senestrari y al camarista federal Ignacio Vélez Funes. En su computadora del departamento de Ambrosio Olmos había redactado el correo por si le sucedía algo, también dirigido a su novia, con la carta en adjunto, sin firma. Los datos de los investigadores permiten precisar que luego salió a las 20, con rumbo a “una reunión”, acaso con su abogado, pero no cerró puertas ni ventanas y dejó todo encendido. Ya no hizo más llamadas a familiares, amigos ni socios. ¿Iba solo o lo sacaron?
Solo o acompañado, subió a su Toyota Hilux que estaba estacionada “a la vuelta”, sobre Bolivia. Desde allí comenzó un viaje más o menos prolongado, hasta que se detuvo en el lugar donde fue hallado. El navegador satelital (GPS) registró las 23.58. Tal vez murió, sólo minutos después, en ese mismo lugar.
El hallazgo
La 4x4 quedó parada en el camino rural a San Carlos, de tierra, a cuatro kilómetros de la ruta C45, cerca de Rafael García. Recién a las 15 del jueves un automovilista advirtió la camioneta, sobre la calzada. A las 16, avisaron a policías sobre la presencia de un cuerpo, acostado en el interior. Cerca de las 18 estaban en viaje los peritos de Policía Judicial y a las 20 se reunieron los efectivos y miembros de la Fiscalía de Alta Gracia.
La Hilux estaba cerrada y para tener una rápida intervención, rompieron el vidrio de una puerta trasera. Todos corrieron despavoridos porque salió un fortísimo vaho a nafta “dentro del que era imposible que alguien pudiera vivir”.
Esa atmósfera irrespirable puede ser más aceptable como hipótesis de muerte, más que por quemaduras de un fogonazo desde arriba hacia abajo. La Toyota tiene piezas ignífugas y sólo se apreciaba cómo, sobre el volante, cayó plástico derretido del parasol con los documentos de la “chata” que muchas veces se ocultan allí.
Como lo demuestran fotos periciales, Suau –vestido con malla azul con vivos celestes, ojotas y remera– estaba sentado en el asiento del conductor, recostado sobre el otro asiento y con el codo derecho en el espacio central. Tenía apenas quemadas algunas partes de su cuerpo, como el cabello y zonas de las extremidades. Aún con mínima cantidad de nafta, permanecía abierto un bidón de cinco litros. Sin dudas, hubo un fogonazo cuya llama no duró más que un instante.
La autopsia aún no pronunció cuál fue la causa eficiente de muerte. La víctima tiene quemada la faringe y las vías aéreas superiores, pero aún se aguarda la pericia química y otros estudios para completar la necropsia.
En el vehículo, casi intactos, había ropa, dispositivos móviles y documentos. En uno de los compartimientos, se halló una carta manuscrita dirigida a los hijos, el tío y a la novia, la cual es peritada para verificar autenticidad. El mudo testigo de la explosión no ofrecía mayores detalles sobre su deceso. La ausencia de signos de resistencia en el cadáver puede abonar la idea de suicidio. Que esté en un lugar aislado tal vez ayude a pensar que lo llevaron allí para cometer un crimen. Que alguien se mate “a lo bonzo” no parece ser buena idea, sin que en el momento crucial se defienda instintivamente.
La carta a la Justicia
Por la edición de ayer, la difusión parcial de la carta de Suau al fiscal y al camarista federal causó no poca conmoción en la sociedad cordobesa. Si bien muchos no se pronunciaron públicamente, se recogen no pocos comentarios a partir de que muchos de los señalados “Actores principales” del “lavado de dinero” formularon objeciones.
Entre los críticos de la misiva, cuestionan que no hay firma y que es dudosa la autoría de Suau. Aún aceptando que fuera el autor, señalan los “detractores” que hay numerosas “falsedades” y que el empresario fallecido también podría estar incurso en las maniobras y haber involucrado a enemigos.
De ser cierto, las conclusiones pueden ser muchas, una entre las cuales es que Suau estaba distanciado de su socio Eduardo Rodrigo y de otros socios que le “soltaron la mano”. De cualquier modo, ya es una guía para la investigación.
Pero para dilucidar si la carta es auténtica (más allá de la veracidad del contenido) serán clave las pericias sobre dos computadoras: la del financista y la de su novia. La familia entregó a la Fiscalía de Alta Gracia su computadora personal y la de Karina, donde recibió el e-mail .El problema es que la mujer, una vez que imprimió el archivo adjunto, por temor borró el e-mail en el cual Jorge le pedía que tenía que entregar esa carta, si le pasaba algo.
¿Por qué no se busca el e-mail en los “elementos enviados” de la PC de Suau? Es una posibilidad, pero aún deben tener la clave para acceder. Pero puede haber solución. Si bien el fiscal Emilio Drazile no quiere dar información, en los próximos días enviará un oficio “en inglés” a Google para que, del servidor de la firma, le envíen el e-mail . Si se rescata, podrán ver el contenido del cuerpo del e-mail , con el pedido de Suau a su novia. Si se logra, la carta sin firma tendrá dueño.
Presentación de Mestre
Nota al fiscal. En la nota que dejó Jorge Suau (foto) se involucraba a funcionarios municipales en presuntos hechos irregulares. Desde Rusia, el intendente de Córdoba Ramón Mestre instruyó al vice a cargo, Marcelo Cossar, para que se facilitara la investigación judicial. Anoche, el asesor letrado Marcelo Rodríguez Arancibia presentó una nota al fiscal Enrique Senestrari en la que dice que por expresas instrucciones se “pone a disposición en todo lo que sea de utilidad y requerido en lo que competa al municipio”. fuente:lavoz.com.ar
Publicar un comentario