REYNAZUL.

domingo, 8 de diciembre de 2013

KIEV Más de cien mil ucranianos pidieron en las calles comicios anticipados El frente opositor ucraniano volvió a copar la simbólica Plaza de la Independencia con más de 100.000 manifestantes que pidieron la renuncia del presidente Viktor Yanukovitsch, llamar a elecciones anticipadas y acercarse a la Unión Europa, en detrimento de la actual alianza con Rusia.

La llamaron la "Marcha del millón", pero se quedó corta, pese a la tensión que aún domina muchas partes de la capital, Kiev, y del oeste del país, donde sólo se habla ucraniano -a diferencia del este donde la mayoría también habla ruso- y muchos se sienten más cercanos al Viejo Continente que a Moscú.

La policía contó más de 100.000 manifestantes, mientras que los organizadores hablaron de cientos de miles de personas, informó la agencia de noticias EFE.

Soportando temperaturas bajo cero, la marea humana opositora inundó la céntrica plaza con banderas de la Unión Europea -que comparte los colores con la bandera ucraniana- y entonando el himno nacional.

Una de los que habló ante la multitud fue la hija la exprimera ministra Julia Timoshenko, hoy en prisión, quien leyó un mensaje de su madre.

"No se rindan y no se sienten con ellos a la mesa", pidió la política de 53 años a través de los labios de su hija Yevguenia Timoshenko, según la agencia de noticias DPA.

Muchos de los manifestantes aseguraron a los medios presentes que se trata de una "revolución" como la que los mismos grupos pro europeos lideraron hace nueve años contra el mismo hombre que hoy está en el poder, Yanukovich.

La llamada Revolución Naranja, dirigida entre otras por Timoshenko, fue un levantamiento popular que cuestionó y logró revertir la victoria electoral del hoy presidente, quien era y sigue siendo considerado como un férreo aliado de Moscú.

En aquel momento, Yanukovich acusó a las potencias europeas de haber financiado y promocionado la llamada Revolución Naranja, sin embargo, durante su mandato tuvo algunos acercamientos con Bruselas, aunque nunca puso en peligro su alianza con Rusia.

Esta polarización entre los sectores promoscovitas y los proeuropeos volvió a poner en jaque la estabilidad del país hace unas semanas, después que el presidente Yanukovich anunciara que suspendía la firma de un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE).

Según denunció la oposición y más tarde confirmó el gobierno ucraniano, Yanukovich cedió a las presiones de Rusia, que amenazó con suspender toda la cooperación bilateral si firmaba el acuerdo con Bruselas.

La reunión entre el presidente ucraniano y su par ruso Vladimir Putin el viernes pasado enardeció aún más a los opositores, quienes además denunciaron que el Kremlin está intentando sumar a Ucrania en su unión aduanera, que por ahora sólo incluye a Kasajistán y Bielorrusia, otras dos exrepúblicas soviéticas.

Oficialmente, la reunión entre los dos mandatarios tuvo como prioridad el abastecimiento de gas ruso a precios menores que los del mercado.

Por eso, además de copar la simbólica Plaza de la Independencia, algunas columnas de manifestantes, principalmente simpatizantes del partido nacionalista Svoboda, marcharon por Kiev y levantaron barricadas para bloquear los accesos a la mayoría de los edificios oficiales en el llamado Barrio Gubernamental de la capital.

Además, expandieron el campamento de la protesta a la zona gubernamental y a varias avenidas centrales de la capital.

Ante el anuncio de la oposición de expandir su protesta a toda la ciudad, el gobierno ucraniano desplegó al menos mil policías antidisturbios alrededor de la sede de la Presidencia, mientras que efectivos de las tropas del Ministerio del Interior rodean el edificio de la Rada Suprema (Parlamento).

El gobierno ucraniano también respondió anunciando la apertura de una causa penal por "acciones dirigidas a la toma del poder del Estado", un delito que, según la Constitución de ese país, va contra la seguridad nacional y puede ser castigado con penas de hasta diez años de cárcel.

Ante la creciente tensión, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, viajará a Kiev esta semana que comienza para "impulsar una solución política", según informó hoy la Comisión Europea.

Dirigentes de la UE y de los gobiernos europeos ya han manifestado su apoyo a los opositores que reclaman el ingreso pleno de su país al bloque vecino.  fuente:telam.com.ar
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