REYNAZUL.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Un bebé qom murió quemado en la incubadora de un hospital en Chaco POR GRACIELA GIOBERCHIO Tenía sólo 7 días y sufría ictericia. Estaba en un artefacto que los médicos improvisaron para aplicarle lámpara.

Un bebé de la comunidad indígena Qom, de sólo 7 días de vida, murió quemado en una incubadora donde le practicaban luminoterapia en un hospital público de Pampa del Indio, a 240 kilómetros de Resistencia, Chaco. Según las denuncias de organizaciones chaqueñas y familiares de la mamá, ocurrió el viernes en el hospital “Dante Tardelli”, cuando el bebé estaba en una “improvisada incubadora con lámparas” porque sufría ictericia, un trastorno muy común en los recién nacidos.
La representante en Chaco del Consejo Nacional de Mujeres Indígenas, Elizabeth Gónzalez, reveló ayer a Clarín que la incubadora donde el bebé recibió las quemaduras era un artefacto improvisadoque se utilizaba en el Hospital de Pampa del Indio. “Una incubadora es una manera de decir, porque estaba armada con una cuna de hierro sobre la que colocaron seis lámparas fluorescentes, una frazada y una estufa ”, denunció, mientras encabezaba el reclamo marchando con pobladores qom y vecinos hacia la puerta del hospital donde acomparon (ver “Hace...”).
Denuncian también que hay muchas quejas porque el hospital tiene fallas de infraestructura (por ejemplo, sólo una ambulancia y no tiene servicio de neonatología) y que discriminan a los miembros de las comunidades aborígenes. Se trata del único centro de atención para los 40.000 vecinos de Pampa del Indio más 25.000 aborígenes de 15 parajes de la zona. Las autoridades sanitarias del Chaco intervinieron el hospital, se instruyó el inicio de un sumario administrativo y separaron en forma preventiva a la conducción. Quedó a su cargo, el jefe de la Región Sanitaria Nro 6 de Chaco, Raúl Almidón.
González contó a Clarín que la causa de muerte fue confirmada por una primera autopsia, pero que “verbalmente” los médicos del hospital le dijeron a la madre que el bebe murió por muerte súbita. El sitio web del diario Norte de Chaco informó que el médico forense de la morgue judicial de General San Martín diagnosticó que la muerte fue “producida por compromiso metabólico de órgano noble interno por acción del calor directo”.
La causa judicial fue caratulada como “supuesto homicidio” y por orden del fiscal se detuvo a un enfermero que estaba de servicio esa noche en el área de maternidad, aunque horas más tarde fue liberado. “Pero ahora, por una disconformidad con los resultados en la autopsia, el cuerpo del bebé fue trasladado a la morgue de Resistencia para hacer una segunda autopsia. Nosotros nos preguntamos por qué y no nos dan explicaciones. Nuestro temor es que todo esto quede en la nada. Queremos justicia”, reclamó González.
La mamá del bebé se llama Sara, tiene 23 años, es soltera y estudiante de magisterio bilingüe. Ariel era su primer hijo: había nacido bien, el 5 de octubre, por parto normal con 3 kilos de peso. Ayer apenas pudo dialogar con Clarín. En estado de shock y angustia, contó que la madrugada que su bebé estuvo en la incubadora armada de manera precaria “lloró mucho” y que lo levantó varias veces para amamantarlo. Dice que la última vez que le dio la teta fue a las 3 de la mañana, y que cerca de las 4 sintió que había dejado de llorar, fue a verlo y ya no respiraba. Pidió ayuda a los gritos, llegó un enfermero que admitió que en la sala había “olor a bicho quemado” y luego una médica trató de hacerle reanimación pero fue en vano; finalmente le dijo que el bebé había fallecido a causa de una muerte súbita. “La hermana de la mamá, Inés, hizo la denuncia. La Policía llegó al hospital y secuestró la precaria incubadora, las lámparas, las frazadas y hasta una sabanita quemada”, detalló González con indignación. fuente:clarin.com
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