REYNAZUL.

sábado, 19 de octubre de 2013

Santa Cruz: incendian el edificio donde discutían las paritarias POR LUCÍA SALINAS En rechazo del aumento salarial ofrecido, manifestantes atacaron el lugar y a la Policía.

A una semana de las elecciones, la violencia marcó la jornada de la discusión salarial ayer en Río Gallegos. Un grupo de manifestantes que permanecían afuera del edificio de la Subsecretaría de la Función Pública, disconformes con la oferta realizada por el Gobierno provincial, comenzó con una escalada de hechos vandálicos que finalizó en el incendio total del edificio público. El Jefe de Gabinete de Santa Cruz, Ariel Ivovich, confirmó la destrucción absoluta del lugar y la pérdida de importante e histórica documentación de la provincia, ya que ahí funcionaba, además de la Secretaría de Planeamiento, el archivo del Registro Civil y la dirección de estadística. Como saldo, también resultaron heridos nueve efectivos policiales.
“Esto es un ataque institucional, algunos quieren llegar al Gobierno de cualquier manera”, indicó Ivovich y anticipó que realizaron todas las presentaciones judiciales. “No vamos a detenernos hasta dar con los responsables y que paguen ante la Justicia”, señaló. Desde el Ejecutivo provincial no vincularon a un sector político en particular a la violencia generada en la paritaria, pero no descartan que sea parte de la interna que vive hoy el gobernador Daniel Peralta con el kirchnerismo.
El fiscal de Estado, Iván Saldivia, realizó las presentaciones judiciales en la Fiscalía y el gobierno, que cuenta con material fotográfico y registro de patentes de vehículos, ampliará las denuncias. Peralta no se encontraba en la ciudad, pero no dudó en apuntar a los sectores hoy enfrentados con su gestión: “Es una vergüenza lo que sucedió y la Justicia va a confirmar quiénes son los responsables”, señaló a Clarín.
El Ejecutivo provincial se había comprometido con los gremios APAP, ATE y UPCN a otorgar una recomposición del 54% para las categorías más bajas de la administración pública, que perciben un salario de $ 4.500. La oferta salarial estaba atada a un nuevo impuesto que el gobierno aplicó a las mineras. Pero lo recaudado fue menor a lo esperado. “Hemos cobrado un 25% del impuesto y es lo que les ofrecimos a los trabajadores. Si bien se pretendía más, lo habían aceptado”, explicó el jefe de Gabinete. El compromiso era continuar con la paritaria abierta y aumentar los salarios a medida que mejorase la recaudación.
Cuando se estaba por firmar el acta, comenzaron los incidentes.
Primero fueron piedras arrojadas al edificio, expresando el rechazo al aumento de 4,5%. El momento de mayor tensión fue cuando la policía, sin poder disipar la violencia con gases lacrimógenos, no logró impedir que los manifestantes quemaran cubiertas dentro del edificio de madera. En el lugar identificaron a personas con pecheras de ATE Azul, a un dirigente del gremio y había también personas encapuchadas.
El fuego fue inminente y minutos después se derrumbaron las estructuras. Se perdieron, entre otras cosas, libros de defunciones desde 1948 a la fecha, 300 pasaportes, 114 expedientes de veteranos de guerra, el historial de indultos y 2000 obleas de nacimiento. fuente:clarin.com
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