REYNAZUL.

miércoles, 16 de octubre de 2013

POLÉMICA. Cura correntino tiene una hija, está enamorado y pone en discusión el celibato Roberto Maidana, de 40 años, fue expulsado por su paternidad y su amor a "una gringa". Está dispuesto a impulsar debate en la Iglesia. Junto con otros sacerdotes, prepararían un petitorio para el papa Francisco con la intención de discutir formalmente la prohibición de tener pareja o familia.

La historia de un sacerdote expulsado por tener una hija y que confiesa estar enamorado de "una gringa" generó una amplia repercusión en Corrientes, donde el caso reactivó el debate mediático porque el cura reclama que la Iglesia otorgue el celibato opcional y no obligatorio. 

El hecho acaba de sorprender a la opinión pública correntina porque el sacerdote, Roberto Maidana, de 40 años, está dispuesto a impulsar el debate dentro de la Iglesia y trascendió que, junto con otros sacerdotes del resto del país, prepararían un petitorio para el papa Francisco con la intención de discutir formalmente la prohibición de tener pareja o familia. 

Maidana confesó que está enamorado desde hace varios años de la madre de su hija y que le dio su apellido a la niña cuando nació, razones por las que el tribunal interdiocesano del arzobispado lo expulsó, tras rechazar el pedido de renuncia que le giró el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnick. 

"El celibato debe ser opcional", dijo el cura expulsado en declaraciones a la prensa local en las que, además, les pidió a las autoridades de la Iglesia católica que "se saquen la careta". 

"Hay que sacarse la careta porque dentro del Arzobispado (de Corrientes) hay quienes ejercen títulos como cancilleres, son sacerdotes, pero tienen hijos", aseguró. 

Hace 17 años que se ordenó sacerdote e insiste ahora en que continuará "por derecho divino ejerciendo esta profesión porque a mi me expulsaron con un tribunal eclesiástico cuando no pude ejercer mi derecho a defensa". 

Pese a la máxima sanción que recibió, Maidana se niega a dejar los hábitos, rechazar abandonar la Iglesia y prefiere comenzar una lucha para que se discuta la conveniencia o no de mantener el celibato. 

Con ese objetivo, sigue dando misas y tomando confesiones en domicilios de los fieles católicos que iban a escucharlo en las celebraciones que oficiaba en la parroquia San Ramón Nonato, del barrio Galván de la capital provincial. 

"Un hombre consagrado no deja de serlo por tener hijos y yo, a diferencia de otros, nunca oculté la relación sentimental", dijo; cuando le preguntaron por el nombre de esa mujer, prefirió llamarla: "la Gringa". 

"Estoy celebrando misa casa por casa, porque hay que salir al encuentro de los fieles como dice el papa Francisco", agregó al posicionarse a favor del mensaje que Jorge Bergoglio a enfatiza para que los sacerdotes de todo el mundo salgan a recorrer las calles. 

El ex cura correntino también recibió algunas expresiones de apoyo por parte de fieles que, incluso, prestan sus casas para que Maidana oficie las misas. 

Un vecino del barrio Galván, que se identificó como Diego Zeleme, confirmó que el sábado pasado el expulsado sacerdote hizo una celebración en su casa y lo defendió: "Él y la mujer son excelentes personas. Soy católico, pero estoy rebelado con gente que está hoy en la Iglesia. Es injusto lo que hicieron con él porque lo que la gente busca hoy es sacar algo bueno de un sacerdote, que te aliente, que te dé consejos y esperanzas de vida". 

Todavía, el Arzobispado de Corrientes ni el Episcopado argentino dieron a conocer una posición sobre las afirmaciones del sacerdote con respecto al celibato y no se descarta que los obispos de distintas diócesis hagan hincapié con este caso en sus próximas homilías. fuente:26noticias.com.ar
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