REYNAZUL.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Insólito: un edificio derritió partes de un auto de lujo La torre la está construyendo el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly y provoca daños por el reflejo de la luz.

Un extraño efecto de un edificio de 37 pisos arruinó un costoso Jaguar XJ. Parece sacado de una película de ficción, pero no. El insólito hecho ocurrió el lunes en Londres. Martin Lindsay, un hombre de negocios propietario de un Jaguar XJ, estacionó su costoso auto cerca de un polémico edificio que, con la dirección del arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, se está construyendo en el centro de Londres. Cuando lo fue a buscar, se encontró con una sorpresa desagradable: la cubierta de un retrovisor y el emblema de la marca se habían derretido, y uno de los costados del vehículo estaba deformado, producto del reflejo de la luz del rascacielos. "No podía creerlo", dijo Lindsay y admitió que le pagaron la reparación de unos 1.500 dólares. La suya no es la única queja por daños causados por el reflejo de los rayos del sol: por ejemplo, una peluquería que está enfrente del edificio denunció que le quemó parte de la alfombra.
"El fenómeno es ocasionado por la actual elevación del sol en el cielo. Actualmente, dura unas dos horas al día; los modelos iniciales sugieren que estará presente por aproximadamente dos a tres semanas", declararon los constructores del edificio, apodado "wakie talkie" por su forma.
Las compañías promotoras del edificio, Land Securities y Canary Wharf Group, anunciaron que van a levantar un andamio que sirva de pantalla. "Esta solución debería minimizar el impacto en la zona durante las próximas dos, tres semanas, tras las cuales se espera que el fenómeno", por el cambio de posición del sol, "haya desaparecido", informaron en un comunicado. Aún así, las dos promotoras inmobiliarias mantienen su pedido de que no se estacionen autos en tres zonas potencialmente peligrosas y seguirán buscando "soluciones a largo plazo para garantizar que no vuelva a ocurrir en el futuro".
Los físicos sugieren que la forma cóncava del edificio, oficialmente llamado 20 Fenchurch Street, es responsable del problema porque refleja la luz en un solo haz. El martes, el diario The Times explicaba que las temperaturas cerca del edificio alcanzaron el día anterior los 45 grados, y en la televisión mostraban cómo se cocinaba un huevo frente al edificio. La construcción de este rascacielos de 37 pisos debe terminar en marzo de 2014 y creó polémica por su tamaño, que sobresale enormemente en el paisaje londinense y empequeñece dos emblemas de la ciudad situados en los aledaños, la catedral de Saint Paul y el Tower Bridge. fuente.clarin.com
Publicar un comentario