REYNAZUL.

martes, 3 de septiembre de 2013

El Vaticano teme que se desate una “guerra mundial” por Siria POR JULIO ALGAÑARAZ Lo afirmó un ministro del Papa. Dice que existe el riesgo de que el conflicto “se extienda por otros países y explote en dimensiones mundiales”. Profundiza así la iniciativa antibélica de Francisco.

“El conflicto de Siria contiene todos los ingredientes para explotar en una guerra de dimensiones mundiales”. El temor concreto del Vaticano por un conflicto que pondría al mundo al borde de una guerra nuclear por la importancia de las potencias involucradas, en caso de una intervención armada liderada por EE.UU., fue expresado ayer ante la radio vaticana por uno de los “ministros” del Papa, monseñor Mario Toso, secretario del Consejo Pontificio de Justicia y Paz. Toso dijo que Francisco “es el intérprete del grito que sale del corazón de la gran familia humana”. “Se trata de un sobresalto universal de la conciencia de la gente y de los pueblos”.
En el “Angelus” del domingo, ante una gran multitud que lo seguía en plaza San Pedro, el Papa argentino gritó dos veces: “¡Basta de guerra!” “La guerra llama guerra y la violencia llama a la violencia”, reiteró Jorge Bergoglio, quien se dijo no solo muy alarmado sino también con el corazón “profundamente herido” por las atroces imágenes de los últimos días, cuando centenares de civiles murieron por el uso de gases tóxicos en un suburbio de Damasco.
“Como dijo el Papa Francisco hay que estar angustiados por las dramáticas perspectivas que se desarrollan a la luz de como se están moviendo los grandes de la Tierra”, destacó monseñor Toso a la radio vaticana.
Reiterando la abierta crítica a la posición de Estados Unidos y algunos aliados que ahora titubean, el “ministro” de la Curia Romana afirmó que “la vía de la solución a los problemas de Siria no puede ser una intervención armada. La situación de violencia no sería disminuida”, dijo.
“Al contrario –agregó–, existe el riesgo que deflagre y se extienda a otros países. El conflicto en Siria contiene todos los ingredientes para explotar en una guerra de dimensiones mundiales. En todo caso nadie saldría indenme” de un conflicto de tanta violencia.
La alternativa “no puede ser sino las iniciativas razonables basadas en el diálogo y la negociación. Es necesario cambiar de camino. Embocar la vía del encuentro y el diálogo que son posibles sobre la base del respeto recíproco, del amor”.
Monseñor Toso dijo que “el poder ideológico de la violencia que extermina al adversario debe ser sustituido con el poder del amor. El verdadero poder es el amor, que implica una pasión por el bien, como suele decir el Papa Francisco”.
En el “Angelus” que recitó el domingo en San Pedro, Jorge Bergoglio lanzó una iniciativa de paz concreta como aporte de la Iglesia. Una jornada de “ayuno y oración” en todo el mundo, el próximo sábado 7, no sólo de los católicos sino abierta a los fieles de otros credos y a los no creyentes.
El Papa presidirá personalmente la vigilia de cinco horas, hasta la medianoche, que se realizará en la misma plaza de San Pedro. El domingo 8 se celebra el nacimiento “de María, Reina de la Paz”, como recordó Francisco.
Ayer llegó una adhesión inesperada y muy bien recibida en el Vaticano. La ministra de Relaciones Exteriores de Italia, Emma Bonino, legendaria militante anticlerical, dijo que pensaba unirse el domingo al ayuno de Francisco en la plaza de San Pedro.
La Iglesia italiana está movilizando ya a miles de fieles de todo el país para que acudan el sábado al Vaticano.
El Papa pidió también a las iglesias particulares que realicen actos litúrgicos en sus países en la jornada del ayuno y oración.
Ayer el Papa lanzó dos tuits en nueve idiomas por la red social. Uno decía: “¡Nunca más la guerra, nunca más la guerra!”. El otro llamamiento afirma: “Queremos un mundo de paz, queremos ser hombres y mujeres de paz”.
Desde Damasco, el gran mufti Ahmad Badreddin Hassou, jefe espiritual musulmán de Siria, se mostró conmovido por el dramático llamado a la paz del domingo de Francisco. También expresó su deseo de estar presente el sábado en la vigilia de ayuno y oración. fuente:clarin.com
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