REYNAZUL.

viernes, 16 de agosto de 2013

GOLPE EN EGIPTO La violencia no cede en Egipto y las protestas de hoy sumaron por lo menos treinta muertos A pesar de la militarización y de la masacre del miércoles las protestas no se detienen. En las principales ciudades del país se registraron nuevos enfrentamientos.

El "viernes de la ira" al que convocaron adherentes del depuesto presidente islamista egipcio Mohamed Mursi, se tradujo hoy en fuertes choques en varias ciudades que dejaron un saldo dispar de muertos: 17 según el Ministerio de Salud y al menos 60 según los Hermanos Musulmanes.

La violencia, un paso más hacia el abismo para el convulsionado país árabe, estalló luego de que decenas de miles de partidarios de Mursi tomaron las calles en franco desafío al estado de sitio impuesto por el Ejército tras la masacre que el miércoles pasado dejó 638 muertos durante el desalojo de campamentos opositores.

Helicópteros militares sobrevolaron hoy la capital, El Cairo, donde residentes armados contrarios a la Hermandad levantaron numerosas barricadas.

La policía disparó gases luego de que se desataran choques entre partidarios de Mursi y civiles que se oponen a su protestas antes de que algunos de los miembros de la Hermandad llegaran a la céntrica plaza Ramsés, cerca de la estación de tren de El Cairo. 

En escenas de guerrilla urbana, manifestantes y residentes se tirotearon en distintos barrios capitalinos por donde pasaban las columnas de seguidores de la Hermandad, informó la cadena CNN.

Un funcionario del Ministerio del Interior que apareció en la TV estatal dio una cifra oficial de muertos de al menos 17, pero las agencias de noticias cifraron en "al menos 60" los muertos, citando fuentes islamistas.

Tras el rezo del Isha, al entrar la noche, los Hermanos Musulmanes dieron por terminadas sus protestas de hoy, según dijo el portavoz de la Hermandad, Gehad el Haddad.

En un "tuit", El Hadad señaló que "la alianza antigolpe confirma que las protestas de hoy acaban con la oración de Isha".

Antes, el vocero del Ministerio informó que ocho personas murieron en el puerto mediterráneo de Damieta, al norte de El Cairo, en su mayoría seguidores de Mursi baleados durante el asalto a varias comisarías.

El funcionario agregó que otra persona murió en la plaza Ramsés, donde la Hermandad pidió a sus seguidores congregarse, y que además hubo ocho policías fallecidos en todo Egipto, informó CNN.

Además, fuentes médicas dijeron que al menos cuatro personas murieron y 22 resultaron heridas en choques entre seguidores y detractores de Mursi en la localidad de Ismailiya, junto al canal de Suez, en el este del país, informó la agencia de noticias EFE.

La misma agencia, sin citar fuentes, afirmó además que 10 personas murieron en El Cairo, en el barrio de Ramsés, alcanzadas por disparos efectuados contra una comisaría por presuntos integrantes de la Hermandad.

La Hermandad apuntó en su página web que sólo en el hospital de campaña montado en la mezquita de Al Fath hay más de treinta cadáveres.

También hubo enfrentamientos en la norteña Alejandría, la segunda ciudad más grande de Egipto, y en la localidad de Tanta, sobre el canal de Suez, dijo la policía.

En los disturbios en Alejandría se emplearon armas de fuego y cócteles molotov, y, además, grupos de desconocidos atacaron la sede del Club de Jueces en Alejandría, contra la que lanzaron bombas incendiarias, informó la TV estatal egipcia.

En la capital también se produjeron enfrentamientos en otras partes del centro, como sobre el puente 15 de Mayo y en la calle Tahrir y en el barrio de Doki.

El peligro de una guerra civil en Egipto se magnificó esta semana desde que policías y soldados apoyados por blindados y helicópteros desalojaron a los tiros dos campamentos de protesta que miles de seguidores de Mursi mantenían en El Cairo para exigir la restitución del mandatario en su cargo.

El Ministerio de Salud egipcio dijo ayer que 638 personas, casi en su totalidad seguidores de Mursi, murieron y 3.994 resultaron heridos en los desalojos del miércoles pasado y otros hechos de violencia posteriores en otras ciudades.

En previsión de más violencia, el ejército había redoblado su presencia hoy sobre todo en el centro de El Cairo, en las inmediaciones de la plaza Tahrir y en los puentes sobre el río Nilo, horas antes de las protestas convocadas ayer por la Hermandad, que comenzaron luego del rezo islámico del mediodía.

Blindados bloquearon el acceso a otras plazas importantes, mientras que soldados con ametralladoras fueron estacionados en esquinas clave.

Antes de la violencia, los manifestantes marcharon por distintas zonas de El Cairo cantando en apoyo a la Hermandad y contra el golpe militar del 3 de julio, dado por el Ejército y avalado por millones de personas que salieron a las calles a pedir la renuncia de Mursi acusando a su movimiento de haber monopolizado el poder.

Además del despliegue militar y policial, cientos de seguidores de los movimientos juveniles opuestos a Mursi también salieron a las calles con palos y armas blancas, luego de una convocatoria lanzada ayer a formar comités populares para vigilar las calles.

Pese a la unánime condena mundial por la masacre, las autoridades egipcias amenazaron ayer con seguir reprimiendo con balas de plomo ante cualquier ataque a edificios gubernamentales, luego de que la municipalidad de la ciudad de Giza, cerca de El Cairo, fuera incendiada ayer por seguidores de Mursi.

Tras dar el golpe, el Ejército, controlado por el general Abdel Fatah al Sisi, dijo que no quería detentar el poder e instaló un gobierno civil que prometió elecciones para el año próximo.

A pesar de la determinación de la multitud de islamistas de seguir reclamando la vuelta de Mursi, un juez ordenó ayer extender por otros quince días la prisión preventiva que pesa sobre el mandatario derrocado, quien permanece detenido en un lugar desconocido desde el mismo día del golpe de Estado. fuente:telam.com.ar
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