REYNAZUL.

jueves, 15 de agosto de 2013

Creían que habían muerto intoxicados por monóxido pero tenían cortes en sus cuerpos Eran un hombre y su hija de nueve años. Los investigadores ahora se vuelcan a un doble crimen o un homicidio seguido por un suicidio.

Un padre y su hija de nueve años fueron hallados muertos en un departamento en Córdoba. La primera hipótesis en la que se apoyó la Policía fue muerte por inhalación de mónoxido de carbono. Pero con el correr de las horas las conjeturas iniciales fueron variando hasta llegar a considerar que se habría tratado de un doble crimen o un homicidio seguido de suicidio.
Fuentes policiales informaron a la agencia de noticias DyN que Carlos Gustavo Precio (49 años) y su hija, Mariela (9), tenían cortes en el cuerpo. Precio fue encontrado en el comedor en medio de un charco de sangre y su hija a unos metros, en el mismo ambiente, sobre la cama. La hipótesis del escape hacía suponer a los policías que Precio se sintió mal, fue al baño, perdió el equilibrio y cayó sobre la pileta de baño. Al romperla, siempre según el criterio inicial de los investigadores, sufrió cortes, regresó al comedor y quedó inconsciente, tendido en el piso. Pero esa teoría encontró una pared cuando trabajadores de Ecogas y de la Justicia informaron que no hubo un escape de mónoxido.
Los cuerpos fueron encontrados el martes a la noche, alrededor de las 21.30, en el departamento tres de la planta baja de una torre de departamentos, ubicada en pasaje Pérez Estévez, a una cuadra de la excárcel de Encausadados, en el barrio Güemes. Según trascendió, las muertes datan de no menos de una semana. En el lugar también había un cobayo muerto. Eso hizo suponer, en un principio, la idea del escape de monóxido, pero al perder fuerza esta hipótesis, se pensó que tal vez el animal murió de hambre, al no ser alimentado durante días.
Según informó DyN, la nena empezó a faltar a la escuela desde el martes 30 de julio y el domingo siguiente, 3 de ese mes, visitó a su madre. Como la mujer perdió contacto con su hija, el lunes fue hasta el departamento y tocó la puerta pero no tuvo respuesta. Llamó al teléfono celular de su expareja y escuchó que sonaba adentro sin que nadie respondiese. Dio aviso a la Policía y encontró el desenlace peor. fuente.clarin.com
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